martes, 27 de abril de 2010

Será el calor.


Effects: Off, pero con una cervecita fresquita.


Me encantan esos días en que llegas a casa cansado. Vuelves reventado, caminando entre la gente con el calorcito del verano que empieza a asomar, y todo el mundo te parece guapo, contento, motivado.

Y entras en casa, te sientas, te quitas la camiseta y pones la música a toda ostia:


Saboreas el día, recuerdas cada minuto, cada instante, cada palabra. Te recuestas en la incómoda silla con la sonrisa que te da el "trabajo" bien hecho. Y una vocecilla te dice por dentro: pero qué de puta madre te lo montas.

No te acomodes, ésto solo pasa algunos días.

Y estos días suelen acabar bien, con una buena conversación...allá voy :)

lunes, 26 de abril de 2010

Cada mañana.

Effects: Off.


Últimamente, cada mañana me levanto enamorado de la musa de mis sueños.
Ten cuidado con entrar en mis sueños, la próxima puedes ser tú.

domingo, 25 de abril de 2010

Evening opening doors.


Effects: Off.




Una tarde de estas en las que el sol pega tan fuerte afuera que dan ganas de salir, pasear, perderse con alguien entre los rayos que rebotan en los edificios y ser parte del escenario de la ciudad. Sólo dos personajes más.

Y no encontrar a nadie que quiera ser un personaje más.

Y te quedas en casa, abriendo puertas que no conocías, o estudiando, o cosas más oscuras que no voy a contar aquí. Pero te quedas, y el sol te llama, y tú te quedas. Y te llama, y te quedas. Y al final se va. Y tú sigues ahí, abriendo puertas que cada vez llevan a sitios más desconocidos y misteriosos. Y te encanta.


No me digáis que no se os pone dura con esta canción.

This is the end
Beautiful friend
This is the end
My only friend, the end

Of our elaborate plans, the end
Of everything that stands, the end
No safety or surprise, the end
I'll never look into your eyes...again

Can you picture what will be
So limitless and free
Desperately in need...of some...stranger's hand
In a...desperate land

Lost in a Roman...wilderness of pain
And all the children are insane
All the children are insane
Waiting for the summer rain, yeah

There's danger on the edge of town
Ride the King's highway, baby
Weird scenes inside the gold mine
Ride the highway west, baby

Ride the snake, ride the snake
To the lake, the ancient lake, baby
The snake is long, seven miles
Ride the snake...he's old, and his skin is cold

The west is the best
The west is the best
Get here, and we'll do the rest

The blue bus is callin' us
The blue bus is callin' us
Driver, where you taken' us

The killer awoke before dawn, he put his boots on
He took a face from the ancient gallery
And he walked on down the hall
He went into the room where his sister lived, and...then he
Paid a visit to his brother, and then he
He walked on down the hall, and
And he came to a door...and he looked inside
Father, yes son, I want to kill you
Mother...I want to...fuck you

C'mon baby, take a chance with us
C'mon baby, take a chance with us
C'mon baby, take a chance with us
And meet me at the back of the blue bus
Doin' a blue rock
On a blue bus
Doin' a blue rock
C'mon, yeah

Kill, kill, kill, kill, kill, kill

This is the end
Beautiful friend
This is the end
My only friend, the end

It hurts to set you free
But you'll never follow me
The end of laughter and soft lies
The end of nights we tried to die

This is the end

jueves, 22 de abril de 2010

Contigo.


Effects: Off.


Dale al play, relájate y déjate llevar por la música.




Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

miércoles, 21 de abril de 2010

Uno de esos días.


Effects: Off.


Amaneces, y tienes la ligera sensación de que va a ser un buen día. Aunque vayas a pasártelo estudiando. La compañía, los recuerdos, las canciones, los planes, las motivaciones, las inquietudes, las ilusiones...todo aquello que rodea lo cotidiano y que da vidilla al pasear por la ciudad.

Y una canción empieza a sonar, y te ríes recordando que esta mañana había tres desconocidas durmiendo en tu salón, y que tu compañero de piso planea pegarte al techo con cinta aislante.

Pequeñas cosas que no dejan de sorprenderme cada día.

martes, 20 de abril de 2010

Seguimos siendo animales de compañía.

Effects: On.


Porque es cierto. Todos, absolutamente todos los presentes, durante este fin de semana, hemos dicho en alguna ocasión: me mola, le gusto, me encanta, me pierde, me pone a mil, me vuelve loca, me la follaría, me quiere, me pone un huevo o "simplemente"...me estoy enamorando.

Por que es así, seguimos siendo animales de momentos, de emociones y de intensidad. Buscando la compañía y el calor como si fuera lo único que nos importa.

No nos confiemos...muchas veces donde menos se busca, es donde más se encuentra. Allí donde siempre has encontrado, pero nunca se te ha ocurrido buscar.



"Que gane el quiero la guerra del puedo.
Que el fin del mundo te pille bailando.
Que los que matan se mueran de miedo."

viernes, 16 de abril de 2010

Con toda la ostia. Parte 1

Effects: On.

Con toda la sotia.

Como nunca, como siempre.
Con los de siempre.

miércoles, 14 de abril de 2010

Todo va a salir bien.


Effects: Off (...y me estoy acostumbrando.)


Algunas mañanas (últimamente más de las habituales), me levanto y corro. Corro por mi mente, por mis ánimos, por mis fuerzas. Corro por mis recuerdos, por mis motivos, mis ideas y mis inquietudes. Corro entre mi gente, entre mis amigas, mis amigos, mis colegas, compañeros y conocidos. Corro entre la gente de la calle, de las aulas, de los colegios, de las cárceles, de los institutos. Corro entre ricos, pobres, felices, tristes, vivos y muertos.

Simplemente, corro.

Y no me paro. Y nada me para. Y les va a costar muchos años pararme.

Hoy me levanté y corrí como nunca. Con una pierna rota, los ojos tapados y entre dos abismos, corrí.

Corred, no dejéis nunca de correr, y todo saldrá bien.

lunes, 12 de abril de 2010

Redención.


Effects: Off.


Y aquí me tenéis, a las dos y media de la madrguada, con la perspectiva de dormir 5 horas y largarme de vuelta a Salamanca a las 8 de la mañana, y resistiéndome a irme a la cama.

Quizás no quiero que llegue mañana. Quizás retraso el inicio de la que será, sin duda, una de las semanas más estresantes, atareadas, agobiantes y cargantes de estos últimos años.

Pero sé que estáis ahí. Se que vosotros y vosotras, sé que tú, y tú también, estáis a mi lado por si me dan ganas de salir a correr. Paradme, dadme dos guantazos, y llevadme a empujones por donde sabéis que quiero y necesito ir.

Sólo así sobreviviremos a esto, ya ni las drogas son la solución. Sólo vosotras. Sólo vosotros. Y le doy gracias a dios por ello.


"Por qué no ayudas a cantar otras canciones de libertad. Porque es todo lo que tengo, canciones de redención"



sábado, 3 de abril de 2010

Viajes de Ida.

Effects: Off.


Eme subió al tren como cada mes. Se estaba acostumbrando a esos asientos donde nunca nadie jamás pudo quedarse dormido sin la boca abierta y la baba colgando, sin embargo él seguía disfrutando de cada vuelta a casa como si fuera la primera.

Nunca quería volver, habría deseado quedarse para siempre en ese lugar del que ahora se alejaba; pero envuelto en tristeza, melancolía y añoranza temprana, se encontraba con ese sentimiento de tranquilidad y calma que tanta vida le daba, y que tanto le movía cuando le faltaba.

Stop. El tren se para. Eme se lo toma como un respiro y una ocasión estupenda para cerrar los ojos y volver a cruzar por su frente todo lo pasado el fin de semana.

Un segundo, dos segundos, tres segundos. El tren arranca.

Abre los ojos. No hay nada, se ha quedado en blanco. No recuerda dónde estuvo, por qué había ido hasta allí ni con quién había pasado los dos últimos días de su vida. El reset había sido brutal. Alguna vez, sobre todo bajo los efectos de las drogas, había sufrido "viajes" de memoria que duraban pocos segundos. Pero esto era distinto. Faltaban dos días de su vida.

Miedo. Terror. Las manos de Eme empezaron a sudar, su cuerpo se puso tenso y su estómago empezó a rugir en señal de alerta.

Eme mira a su derecha. Ahora a su izquierda. Arriba. A sus manos. No puede controlar su propio cuerpo y empieza a sentirse observado, aunque en el vagón no hay nadie más.

En un instante de lucidez, decide tranquilizarse. Vuelve a cerrar los ojos, se cubre la cara con las manos sudorosas, y aprieta con fuerza los dientes intentando recordar el viaje de ida, y desde ahí empezar a hilar los acontecimientos hasta llegar al maldito momento en el que se paró el tren y todo desapareció.

Pero nada. Lo último que recuerda es levantarse el viernes por la mañana, coger la maleta con los ojos todavía pegados y caminar hacia la estación de tren para ir a...MIERDA. Nada de nada.

Eme ya no sabe qué hacer. Mira su móvil, a ver si hay alguna pista de dónde ha estado estos dos últimos días...un momento...EL BILLETE!!

Lo busca entre sus papeles, poniéndose cada vez más nervioso, necesita encontrar ese maldito billete y mirar dónde cojones ha pasado el fin de semana. Después todo vendrá sólo, está seguro.

Pero no lo encuentra. Eme se está poniendo muy nervioso, y vuelve a mirar el móvil. Apagado. Sin batería. Se sienta en cuclillas sobre el sillón, mete su cabeza entre las rodillas y empieza a llorar. No sabe qué le pasa, no entiende cómo han podido desaparecer dos días enteros de su vida...

- ¡Chico! ¡Chico! ¿Estás bien? - Una mujer desconocida zarandeaba a Eme cogiéndolo del hombro. Se había quedado dormido, con toda la bocaza abierta y soltando una cascada de baba que estaba poniendo perdida su camiseta. - Te has quedado dormido y esos niños se están riendo de ti. - Dijo la mujer antes de irse hacia el otro lado del vagón.

Eme miró a los asientos del otro lado del pasillo y vio a dos chavalines de unos doce años riéndose de algo que miraban en su móvil. Eme no tardó en averiguar que eso que les hacía tanta gracia era un vídeo de él mismo babeando y sollozando mientras dormía. No le importaba.

Ahora sí, Eme miró los billetes, preguntó a los niños la dirección del tren, y se dio cuenta de que todo había sido un sueño. Era viernes, acababa de montarse en el tren y por delante tenía dos días completos para disfrutar en aquél lugar que tanto le gustaba y que tanto echaba de menos.

Sonrió, tranquilo, apoyó su espalda contra el asiento y se puso los auriculares. Estaba realmente contento. Por irrelevante y ridículo que parezca, se alegraba de no recordar nada de un fin de semana que todavía no había sucedido.

Play: T. Rex – Bang A Gong [Get It On]. Eme miró por la ventanilla, respiró profundo y se dispuso a disfrutar del viaje como si fuera el primero.




Aunque sólo uno fuera.


Effects: Off.

Sentimientos encontrados, días de reflexión y aclarado. Que poco aclaran.

Que dan ganas de entrar a latigazos en el templo y acabar con el circo y los payasos que estos días toman las calles en nombre de un tal dios. Pobre hombre, tiene que darle vergüenza.

Y mientras tú, apareciéndote en los sueños de los pobres y robando besos furtivos.

Ay, ladrona.