martes, 31 de agosto de 2010

Cosas que se te agarran a la tráquea. Parte 1.


Hay cosas que cuando las ves, las oyes, las sientes o las vives, una mano invisible te aprieta la tráquea como si quisiera ahogarte entre lágrimas y sollozos. Es como si esa mano invisible quisiera exprimir tus emociones hasta que gotearan de tus ojos en forma de gotitas de tristeza, melancolía, felicidad...o como quiera que se llame la dueña de esa mano invisible.

Hoy os voy a contar una historia que se me agarró a la tráquea cuando la viví. Hay muchas, algún día contaré más, o no. Pero hoy os cuento esta:

Los protagonistas son tres chiquillos de 8 o 9 años, que están en un campamento, rodeados de otros cuantos niños de su edad, un poco mayores, y algunos monitores como yo.

Emilio y Diego son hermanos, venidos de una familia y un barrio en los que la violencia y la agresividad son la forma común de resolver las cosas. Esto se pone de manifiesto durante la cena, cuando en una discusión iniciada por cualquier tontería, nuestro tercer protagonista, Pablo, se caga en los muertos de Emilio, y éste le suelta un puñetazo.

Ambos salen enrabietados del comedor, se separan y la cosa parece calmarse.

Yo salí de la cena, sin haberme enterado muy bien de qué había pasado, y sentado en un muro de piedra, sólo y cabizbajo, me encontré a Pablo, con la cara todavía marcada por los chorretones de lágrimas mezcladas con tierra que caían desde sus ojos hasta su boca.

Me senté a su lado, sin decirle nada, simplemente para acompañarle en un momento que yo suponía difícil para él.

En ese momento, llega Diego, el hermano de Emilio, y se pone frente a Pablo en actitud amenazante. Le pone la palma de la mano rozando su mejilla, como midiéndole para soltarle un buen guantazo, y le dice:

- ¿Tú eres el que se ha cagado en los muertos de mi familia?

Pablo empieza a ponerse nervioso, agacha más todavía la cabeza y sus ojos empiezan a empaparse de lágrimas mientras dice entre sollozos:

- Sí...pero...ha sido por la rabia del momento...no lo decía en serio, de verdad.

Entre palabras y balbuceos, dos lágrimas ruedan por sus mejillas. Diego se da cuenta, y de repente cambia totalmente su actitud. Aparta su mano de la cara de Pablo, se arrodilla frente a él y le dice como si estuviera ordenándole:

- No llores, por favor, no llores. No llores que si no lloro yo también...¡joe!

La rabia por no poder contener sus lágrimas se adueña de Diego, y se derrumba, se echa a llorar. Y en lo que podríamos definir como un momento en el que el mismísimo dios bajó de su taburete de marfil y se hizo presente, Diego y Pablo se fundieron en un abrazo apasionado, que ninguno de los dos sabía por qué lo estaban haciendo, pero sin duda era la mejor manera de llevar por algún camino todas esas emociones desbordadas, y ya de paso acercarse al otro.

Eso es lo que todos deseamos. Todos. Acercarnos al otro.
Personas violentas, agresivas, personas que responden con golpes e insultos a las provocaciones, personas que provocan...todos ellos ponen una fachada para olvidar, ocultar o engañar a lo que realmente desean en su interior. Lo que deseamos todos. Acercarnos al otro.

Todavía nos queda mucho por aprender de Pablo y de Diego. La pregunta es...¿algún día bajaremos nosotros de nuestro taburete de orgullo y nos daremos cuenta de esto?


"Encuentro trozos de vida, trozos de cuentos,
trozos de plástico, latas y recuerdos,
trozos de trozos, trozos en cuerpos,
cuerpos en trozos."

lunes, 30 de agosto de 2010

El último "Effects On".


Effects: On

Ahí nos vamos. Un capítulo de los Simpsons. Una botella de agua helada.
Él y yo.

"Aquí está, noticias breves, para servirle, Mister Quitanieves."

Un documental sobre la teoría de las cuerdas, y se cierra el telón.

Mañana empezamos de nuevo.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Los buitres. Parte 1.


Effects: Off.

"Se acerca el día señalado. El día en que los buitres hambrientos saldrán de sus nidos ocultos en la roca. Llevan años esperando este momento. Esperando a que el engreído y todopoderoso águila cayera dormido, llevándose consigo su orgullo, sus llamativas plumas perfectamente alineadas con el viento, sus ojos intensos, sinceros, nobles, coherentes.

Queda poco, y los buitres, carroñeros, oscuros, llenos de rencores y malos pensamientos, ya están preparados. Sólo queda aguardar el momento oportuno, que pronto llegará, y a partir de ese día los buitres dominarán el paisaje, extendiendo por el mundo su belleza transgresiva y descuidada.

Imponiendo un nuevo orden, una nueva era en la que todos y cada uno de ellos podrán disfrutar de la carroña que el avaricioso águila ha ido dejando a lo largo de los años."

martes, 24 de agosto de 2010

Un nuevo...


Effects: Off.

Continuamente me encuentro iniciando nuevas etapas, nuevos desafíos, nuevos retos. Nuevas formas de afrontar mi presente y mi futuro. Nuevas maneras de mirar a los que me rodean. Nuevas inquietudes sobre lo que quiero y dejo de querer. Sobre lo que necesito y lo que dejo de necesitar.

Un verano se acaba. Un verano que me ha dado alegrías, nuevas inquietudes, paz, decisiones importantes, dolor de espalda y de huevos, y sobre todo ganas de que se acabe para iniciar otra nueva etapa. Para trabajarla, quererla, mimarla y poner todo lo mejor de mí en ella.

Posiblemente no habrá demasiada gente nueva, ni demasiados lugares nuevos que visitar y en los que estar. Pero un espíritu nuevo nace en cada uno de nosotros. Yo ya estoy a punto de parirlo, sólo quedan unos días, y parece que tiene ganas de salir y comerse el mundo que me rodea.

Ojalá tu espíritu, y el tuyo, y el tuyo, y el mío, se hagan amiguitos y jueguen juntos en el parque, crezcan juntos y acaben luchando juntos por todo aquello que deseen cambiar.



"Por tus venas galopan caballos alados.
Amas el sol y el riesgo. El fuego y el futuro."

martes, 10 de agosto de 2010

Un regalito desde la arena.


Effects: Off.

Hay lugares, momentos, situaciones, desde las que se ve la vida de una forma más lenta, más tranquila. Son esos días que todos deberíamos tener de vez en cuando, en los que el silencio espiritual inunda nuestra alma, y podemos dedicarnos a escucharlo.

Una buena canción, un buen libro, mil metros estilo libre, una tonelada de arena en los bolsillos, o sencillamente una hora de silencio mirando al horizonte infinito que dibuja el mar con ayuda del viento.

Escuchar atentamente con ayuda de estos detalles, ésa es la tarea, ésa y ninguna más. No hay horarios, no hay normas, no hay molestos quehaceres. Y es ahí donde aparecen las ideas más auténticas, los eurekas más profundos y reveladores. Ahí donde nada ni nadie aparte de tu espíritu silencioso logrará entrar jamás.

Os invito, queridas amigas y amigos, a que calléis. A que busquéis ese silencio espiritual que calma y sosiega, y aunque al principio no se escuche nada, con el paso de los minutos, las horas, los días, revelará grandes ideas, profundos sentimientos y pensamientos que hasta entonces creíais inalcanzables, ensordecidos por el ruido de nuestra vida cotidiana.


Aquí os dejo uno de esos pequeños detalles que pueden ensordecer el ruido y avivar vuestro silencio espiritual. Suerte.