jueves, 27 de enero de 2011

De sentirse afortunado.


Pocas veces tengo la ocasión de darme cuenta de lo afortunado que soy. ¿Alguna vez te has sentido así? Esa sensación constante de que siempre hay algo que te agobia, que te estresa, que te atormenta, que no te deja dormir. Esa intranquilidad que parece definir al ser humano de nuestra época, y que no nos deja disfrutar de todos y cada uno de los momentos que ofrece la vida.

Me paro a mirar mi vida. Durante unos segundos miro alrededor, escudriño cada rincón de lo que hago y lo que soy. Evalúo detalladamente lo que me hace levantarme cada mañana, acostarme cada noche y respirar cada instante. Me alejo, y en un ejercicio que no dura más de unas pocas décimas de segundo, miro desde arriba todo lo que he construido y he dejado construir en torno a mí.

Pocas veces tengo la ocasión de darme cuenta de lo afortunado que soy.

Afortunado de poder levantarme en una cama caliente. De poder desayunar o no, según me apetezca, y lo que me apetezca de mi escasa despensa. De poder cerrar los ojos durante algún momento del día y escuchar el silencio. Afortunado de poder pensar en el futuro, sólo pensar, y soñar, viajar en el tiempo e imaginar mi vida dentro de 3, 10 o 40 años. De poder sonreir. Y llorar.

Me siento afortunado de poder tener un momento a solas cada día. Y también de poder tener un momento acompañado cada día, y no tener que preocuparme por cuándo será y con quién estaré. Afortunado de poder salir corriendo si me apetece, o quedarme aquí sentado mirando embobado la pantalla del ordenador. Afortunado de quedarme mirando unos ojos fijamente durante varios segundos sin miedo ni vergüenza.

Afortunado de poder escuchar música, cantar o bailar siempre que me apetezca. De poder asomar la cara por la ventana y que el aire frío me despierte cada mañana.

¿Alguna vez te has parado a disfrutar de todo lo que tienes? No lo intentes, no podrás hacerlo de una vez. Pero tengo una buena noticia para ti: tienes toda la vida para disfrutarlo.



"Emancipate yourselves from mental slavery.
None but ourselves can free our minds."

miércoles, 12 de enero de 2011

La vida va mucho mejor...

"Toda mi vida es como una mala canción,
sin alegría y sin compás.
El tiempo pasa ritmo ni admiración...
¡tendré que aprender a bailar!"




sábado, 8 de enero de 2011

Ese día tan absurdo lo estaba anunciando un búho.


Feliz Año Nuevo a todos...eso para empezar.

Llevo unos cuantos días queriendo escribir y sin saber qué poner, qué contar o qué inventarme.
¿No habéis tenido nunca la sensación de que todo lo que pasa a vuestro alrededor es prácticamente igual a lo que pasaba ayer, y muy muy parecido a lo que pasó anteayer...?...y así sucesivamente hasta llegar a las Navidades pasadas, que fueron una copia exacta de estas. Y éstas han sido la copia de las del año que viene. Y así sucesivamente.

No te rayes, que sólo estaba refiriéndome a la vaciedad de lo cotidiano, del día a día...bendita cuando la vida es una montaña rusa, pero horrible cuando la propia rutina se convierte en la rutina más rutinaria.

Y aunque toque estudiar, encerrarse, no tener momentos de relax...el regustillo de las prisas me empuja, me eleva, me excita incluso...¿a vosotros no? Seguro que sí, lo que pasa es que nos conviene quejarnos, para escudarnos en ello cuando lleguen los suspensos.

Ánimo a todos, estéis en exámenes o no, porque la misma vida es un examen en el que, paradójicamente, nunca desearás que te entren las mismas preguntas que en el anterior.



Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan
las gallinas ponedoras
en vez de poner huevos
consuelan a un gallito desolado
pues como cada mañana
cuando fue a anunciar el día
el gallo se quedó sin habla
la voz no le salía
tenía una afonía y ni cacarear podía
por mucho que abriera el pico no le salía ni pío
¿cómo iba a empezar el día si su canto no se oía?
estaba convencido que el mundo se acabaría
así que San se acabó
el sol sólo saldrá
el día en que las gallinas
se pongan a mear
presta atención
a lo que este gallo afónico te quisiera decir
kikirikikí...
Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan
y el mundo gira gira y gira
y el sol brilla brilla y brilla
creer que se detendría
porque un gallo padeciera una afonía
eso era una tontería
como esa que algunos hombres creen
que viven eternamente
que su alma sube al cielo
aunque su cuerpo haya muerto
¡como si en el firmamento
hubiera sitio para tantos!
San se acabó
lo único que sube al cielo
son los pedosque se tiran los gusanos
cuando comen sus despojos

Parecía el patito feo abandonando el gallinero
le despedían con pañuelos llorando sus gallinas
sin rumbo ni norte alguno
y errando se fue el gallo
hasta que un día muy cansado
se paró a dormir un poco
era el reposo del guerrero

Y en un bosque encantado
bajo un roble milenario
no hay futuro dijo el sabio
siguió preguntando en vano
¿quién puñeta fue primero?
¿fue la gallina o fue el huevo?
San se acabó
y el amanecer llegó y no se oyó cantar un gallo
ese día tan absurdo lo estaba anunciando un búho
presta atención
a lo que un burro cualquiera opinaría
sobre esta absurda cuestión
ay ay ay ay...

Los pajaritos callan
y es que era un búho que no cantaba
"hola gallo" dijo el búho
esto es un bosque encantado
soy el bicho que buscabas
yo soy quien despierta al sol cada mañana
al lobo vegetariano y al león republicano
y a todos los bichos raros
soy un búho yo soy brujo
¿te has fijado que cursi es la moraleja
del cuento de la lechera?

Aquí nada es como parece
aquí uno no nace aqui uno se hace
sin que nadie te lo mande
sólo se hace lo que place
¡atrévete si quieres
a no hacer nunca lo que debes!
San se acabó
aquí hay gallo encerrado
¿donde está el cuarto pié del gato?
más vale pregunta en mano
que cien respuestas volando
presta atención
yo sé cómo arreglar el mundo
ruego un poco de silencio
lo diré bien fuerte y claro ¡pero sólo una vez!
yo cantaré así o así o asá
como a mí me dé la gana cantar

Los pajaritos cantan
las nubes se levantan
¿en verdad quién fue primero?
¿la tortuga o el conejo?
¿existe realmente una gallina
que ponga los huevos de oro?
érase una vez un gallo
que sabía el final del cuento
que fueron muy felices, que comieron perdices
a mí me importa un pito
si el mundo funciona a pilas
con butano o gasolina

Es doloroso ser sabio
y descubrir la sopa de ajo
apartó un árbol enorme
y por fin pudo ver el bosque
y yo lo que quiero es largarme
con la música a otra parte
San se acabó
los músicos de bremen han sido asesinados
el burro, el perro, el gato
y el cádaver del gallo
aún nadie lo ha encontrado
presta atención
sabes tú qué pasaría
si el viento y el agua
y toas las cosas transparentes
de repente
tuvieran color...