domingo, 30 de octubre de 2011

Our own revolution.

Una revolución.

Una revolución de confianza.
Una revolución de observación, de interior, de conocimiento.
Una revolución de conciencias, de hechos, de sentimientos.
Una revolución de caminos, de compañía y de compartir.

Una revolución para mí, para ti, para todos.
Una revolución desde mí, desde ti, desde todos.
Una revolución conmigo, contigo, con todos.

Una revolución que no te cambie, que no te sorprenda, que no te asuste.
Una revolución que te ame. Una revolución que te invite a amarla.



"Un verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor. Amor a la humanidad, amor a la justicia y a la verdad."
Ernesto Che Guevara.

lunes, 17 de octubre de 2011

Nunca mejor.

En ningún tiempo he vivido mejor que hoy.
En ningún lugar me he encontrado mejor que en el que estoy.
Con ningún ánimo me he sentido mejor que con el que voy.

Con nadie he estado completo como contigo.
Con nada me he quedado dormido mejor que con tus cuentos, abrazado a tu ombligo.



Silvio Rodríguez - Sólo el amor

Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y si no, no la emprendas que será en vano

Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro
Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo de los intentos
Debes amar la hora que nunca brilla
Y si no, no pretendas tocar los yertos

Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto
Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto.

Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y si no, no la emprendas que será en vano

Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro
Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo de los intentos
Debes amar la hora que nunca brilla
Y si no, no pretendas tocar los yertos

Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto
Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto

martes, 4 de octubre de 2011

Tres.

Y ante la tristeza, el miedo y la esperanza de saber que algo había cambiado en nosotros desde aquel momento, cerramos los ojos y nos besamos.

- ¿Lo has notado?

- Eh...no. ¿El qué? ¿Tu beso?

- He notado algo raro, no sé...algo especial. No se explicarlo.

- Dímelo.

- Era...era como una conexión expecial, extraña. Era como si hubiera una parte de mí que salía por primera vez. Una parte que había estado mucho tiempo dentro, acurrucada, esperando a salir.

Ella me miró expectante, sin saber exactamente de dónde había sacado aquella sensación tan extraña.

- Creo que esa parte de mí estaba escondida, y ha salido a encontrarse contigo.

Ella sonrió. Yo me acerqué abrazara y sentí una paz que tardaría muchos años en olvidar.