Effects: Off.
Eme subió al tren como cada mes. Se estaba acostumbrando a esos asientos donde nunca nadie jamás pudo quedarse dormido sin la boca abierta y la baba colgando, sin embargo él seguía disfrutando de cada vuelta a casa como si fuera la primera.
Nunca quería volver, habría deseado quedarse para siempre en ese lugar del que ahora se alejaba; pero envuelto en tristeza, melancolía y añoranza temprana, se encontraba con ese sentimiento de tranquilidad y calma que tanta vida le daba, y que tanto le movía cuando le faltaba.
Stop. El tren se para. Eme se lo toma como un respiro y una ocasión estupenda para cerrar los ojos y volver a cruzar por su frente todo lo pasado el fin de semana.
Un segundo, dos segundos, tres segundos. El tren arranca.
Abre los ojos. No hay nada, se ha quedado en blanco. No recuerda dónde estuvo, por qué había ido hasta allí ni con quién había pasado los dos últimos días de su vida. El reset había sido brutal. Alguna vez, sobre todo bajo los efectos de las drogas, había sufrido "viajes" de memoria que duraban pocos segundos. Pero esto era distinto. Faltaban dos días de su vida.
Miedo. Terror. Las manos de Eme empezaron a sudar, su cuerpo se puso tenso y su estómago empezó a rugir en señal de alerta.
Eme mira a su derecha. Ahora a su izquierda. Arriba. A sus manos. No puede controlar su propio cuerpo y empieza a sentirse observado, aunque en el vagón no hay nadie más.
En un instante de lucidez, decide tranquilizarse. Vuelve a cerrar los ojos, se cubre la cara con las manos sudorosas, y aprieta con fuerza los dientes intentando recordar el viaje de ida, y desde ahí empezar a hilar los acontecimientos hasta llegar al maldito momento en el que se paró el tren y todo desapareció.
Pero nada. Lo último que recuerda es levantarse el viernes por la mañana, coger la maleta con los ojos todavía pegados y caminar hacia la estación de tren para ir a...MIERDA. Nada de nada.
Eme ya no sabe qué hacer. Mira su móvil, a ver si hay alguna pista de dónde ha estado estos dos últimos días...un momento...EL BILLETE!!
Lo busca entre sus papeles, poniéndose cada vez más nervioso, necesita encontrar ese maldito billete y mirar dónde cojones ha pasado el fin de semana. Después todo vendrá sólo, está seguro.
Pero no lo encuentra. Eme se está poniendo muy nervioso, y vuelve a mirar el móvil. Apagado. Sin batería. Se sienta en cuclillas sobre el sillón, mete su cabeza entre las rodillas y empieza a llorar. No sabe qué le pasa, no entiende cómo han podido desaparecer dos días enteros de su vida...
- ¡Chico! ¡Chico! ¿Estás bien? - Una mujer desconocida zarandeaba a Eme cogiéndolo del hombro. Se había quedado dormido, con toda la bocaza abierta y soltando una cascada de baba que estaba poniendo perdida su camiseta. - Te has quedado dormido y esos niños se están riendo de ti. - Dijo la mujer antes de irse hacia el otro lado del vagón.
Eme miró a los asientos del otro lado del pasillo y vio a dos chavalines de unos doce años riéndose de algo que miraban en su móvil. Eme no tardó en averiguar que eso que les hacía tanta gracia era un vídeo de él mismo babeando y sollozando mientras dormía. No le importaba.
Ahora sí, Eme miró los billetes, preguntó a los niños la dirección del tren, y se dio cuenta de que todo había sido un sueño. Era viernes, acababa de montarse en el tren y por delante tenía dos días completos para disfrutar en aquél lugar que tanto le gustaba y que tanto echaba de menos.
Sonrió, tranquilo, apoyó su espalda contra el asiento y se puso los auriculares. Estaba realmente contento. Por irrelevante y ridículo que parezca, se alegraba de no recordar nada de un fin de semana que todavía no había sucedido.
Play: T. Rex – Bang A Gong [Get It On]. Eme miró por la ventanilla, respiró profundo y se dispuso a disfrutar del viaje como si fuera el primero.
:) genial, buen viaje.
ResponderEliminarLeyre
es tuyo?? jfl!
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