sábado, 15 de mayo de 2010

"Eso"

Effects: Off.


Detrás de las opiniones de la gente, de sus conversaciones, de sus ideas y sus críticas, están sus gustos, sus apetencias, sus prejuicios, sus opciones. Bien. Y después...sus principios, sus valores, sus creencias. Bien. ¿Y después? ¿Su forma de vida? ¿Su ideal? ¿Su espíritu? ¿Su alma?

No sé lo que hay. No sé cómo llamarlo. No sé si se puede cambiar o se puede educar. Sólo sé que es ahí, en ese sitio donde acaba (o empieza) el camino de las palabras, donde duerme la diferencia entre tú y yo.

No digo que lo tuyo sea bueno y lo mío malo. Ni viceversa. Sólo digo que hay diferencias. Y que "eso" que difiere entre tú y yo está tan profundo que nunca podremos verlo. Ni tú lo mío, ni yo lo tuyo.

Pero es importante. Hace que tú veas el consumismo, por ejemplo, como un problema personal, como un problema de cada uno: cada uno sabe cuánto se gasta y en qué se lo gasta. Es un problema en la medida que te gastas más de las posibilidades que tienes. Eso es, para ti, el consumismo.

Igualmente, "eso" que yo tengo ahí al fondo, hace que yo vea el consumismo como un problema con la responsabilidad con otros: cada uno sabe cuanto se gasta, y es responsable de ello; pero eso que se gasta influye en lo que puede o no puede gastar el resto de población del mundo. Si todos los "tús" y los "yos" de nuestro primer mundo gastamos hasta donde podemos (y eso es hasta muy lejos) todos los "otros" que no disfrutan de nuestra economía podrán gastarse mucho menos (y eso es muy muy muy poco).

Estas diferencias entre lo que tú tienes "ahí" dentro y lo que tengo yo, definirán totalmente nuestros proyectos de vida, nuestros caminos, muchas de las decisiones que tomemos vendrán directamente de "eso" que tenemos en lo más profundo y que no sabemos cómo llamar.

"No se trata de aliviar a otros pasando vosotros estrecheces, sino que, por exigencia de la igualdad, en el momento actual vuestra abundancia remedie la falta que ellos tienen, para que un día la abundancia de ellos remedie vuestra falta, y así haya igualdad, como dice la Escritura: Al que recogía mucho no le sobraba y al que recogía poco no le faltaba."



Mira bien lo que tienes "ahí" dentro. ¿Te gusta? ¿Estás contento con "eso"?

Sea cual sea tu respuesta, ten en cuenta que no todos tenemos lo mismo, y que si no aceptas eso, puedes desanimarte, enfadarte, desilusionarte y hasta deprimirte en la lucha.





No me digas tu edad, tu color o tu nombre. Dime si te sientes culpable de las muertes de la guerra, el racismo o el hambre.

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