domingo, 4 de marzo de 2012

"- A partir de ahora voy a llevarte conmigo.
- Sí -pronunció sin más, y nuestros ojos se encontraron y compartieron el milagro que eleva a dos personas de su soledad y los sumerge en la embriagadora dulzura y en la fuerza de ser uno solo.

En aquella noche fría y estrellada prometí solemnemente en el fondo de mi corazón que la protegería mientras viviera."

Kressmann Taylor. Día sin retorno.

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