Y tras muchas vueltas (tampoco tantas, menos de las habituales), el sábado marchamos al Womad.
De locura, de empalmada, sin sitio para dormir, comer o beber. El suelo, el cielo y la música son lo único que necesitamos.
Me faltaba algo este curso, me faltaba un día (o varios) de volver a mis raíces festivaleras que tanto me han dado, y olvidarme durante un tiempo de la seriedad y el compromiso de mi vida en Salamanca (jaja).
Es el momento, no queremos grandes fiestas, ni grandes grupos, ni eternas noches de alcohol. No nos hacen falta lumis, drogas duras ni equipos de 40.000 vatios.
Un litro, un colega, y el sol.
drogas duras... jajajaja
ResponderEliminarblandas si no?
venga que me animo! marina
joder, estoy ahí dudando... vamos? locura!! =)
ResponderEliminarpero no me gusta la idea de llevar todo el día una mochila encima jajjajaaj
Wilifrisky!!
yo igual hasta me aniño iruuhh!!FLM
ResponderEliminarCobos, bien aprendio tenemos que no hace falta mucho para pasarlo de vicio. Rememora noches y acontecimientos no muy grandes, pero si importantes como ninguno! Esta va a ser una de esas!
ResponderEliminaryiiieeepa! nos vamos!
=D
pasadlo bien! :)
ResponderEliminarLey