Effects: Off.
Desde hace unos días tenía una sensación extraña. Me preguntaba qué hacía aquí, qué iba a pasar ahora, cómo iban a transcurrir los acontecimientos. Pero sobre todo, me preguntaba qué sentido tenía cada paso que daba, cada palabra, cada gesto, cada insignificante decisión que iba tomando, o iba retrasando.
¿Iba a alguna parte? ¿Buscaba algo? ¿A dónde me llevaría todo esto?
Preguntas con dos respuestas. La simple, la rápida, la hedonista. O la compleja, la profunda, la respuesta que en su interior sólo contiene nuevas preguntas. La respuesta que a todos nos gustaría encontrar, pero que no nos atrevemos a buscar, ni siquiera a empezar a preguntar por ella.
La respuesta que duele y que siento en las entrañas cada vez que una extraña pregunta la rodea tangencialmente, rozando sus límites, pero sin llegar a entrar en ella.
Durante años busqué y respondí a algunas de mis preguntas respondonas, la mayoría ya caducaron y pasaron de moda. Y ahora, por más que busco, que pregunto, que rebusco y que vuelvo a preguntar, no hay nadie para responderme.
Será que se han ido de vacaciones, espero averiguar pronto dónde para hacer la mochila y correr a buscarlas.
¿Alguna pregunta?
Hay mucho que aprender, rescatar del olvido,
hay como y hay porqué.
Una regla de tres, yo siempre ire conmigo
donde vayan mis pies.
hay como y hay porqué.
Una regla de tres, yo siempre ire conmigo
donde vayan mis pies.
hay muchas veces que si buscas debajo de la cama se encuentran las respuestas. Es que barriendo algún día las echaste alli sin querer!! =)
ResponderEliminarQué decir cuando se supone que buscamos la felicidad y las respuestas dolorosas no están acorde con ella, pero aún así yo escogería, en la mayoría de los casos, estas respuestas, que hacen que nos engañemos menos a nosotros mismos, aunque nos engañemos para esconderlas porque no es lo que queremos escuchar en muchos casos.
ResponderEliminarFdo: amiga de jfl