...vi tus ojos, Mundo.
Y eran los ojos más bellos que nunca pude imaginar.
Y seguí mirándote, y vi tu sonrisa. Una sonrisa abierta, enseñando todos los dientes y que parecía no acabarse nunca.
Y seguí bajando, y vi tus manos. Esas manos que nunca se cansan de amasar, de cargar, cortar, quitar y poner, trabajar y luchar.
Y vi tus pies. Fuertes, rápidos y tranquilos. Tus pies, que no paran, que no descansan, que caminan y caminan como si aquél lugar a donde quieren llegar cada vez estuviera más lejos. Pero no importa, porque en el camino es donde tienen que estar, no importa a dónde ni cuándo llegar.
Cerré la ventana. Y me vi reflejado en el cristal. Con mis ojos, mi sonrisa, mis manos y mis pies. Y me sentí parte de ti. Y me sentí cerca de ti. Más cerca que nunca.
Y con más ganas que nunca de salir por la ventana a encontrarme contigo.
"Sube conmigo a la acera..."
la foto es de plasencia?
ResponderEliminarha perdido un poco de aire filosofico la apariencia, pero el contenido sigue igual de bueno. y un clasico musical.
ResponderEliminar4 estrellas de 5 ****-
jejeje
JFL
Jajajajaja, me encantan los halagos de mi mejor crítico.
ResponderEliminarNo, querido anónimo o anónima, la foto es lo que se ve desde mi ventana, pero no la de Plasencia. =)
:)
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