miércoles, 4 de mayo de 2011

Buenos días, Mundo.

Se despertó el mundo, y tú ya estabas ahí.

Esperabas sonriente, sentada en la cama, a que tus ojillos pudieran volver a abrirse para enfrentar un nuevo día, una nueva oportunidad.

La luz te hizo entrar en calor, y saltaste del colchón como si alguien hubiera dado el pistoletazo de salida a la carrera de tu vida.

Abriste la ventana, miraste al cielo despejado, y gritaste, como cada mañana:

"Buenos días, Mundo. Ya estoy aquí!"


No hay comentarios:

Publicar un comentario