- Cuando tú tengas miedo, yo estaré ahí.
- No para apartarte, refugiarte y pelear para que te sientas a salvo.
No para esconderte y vigilarte hasta que pase el temporal.
No para ensuciarme las manos por ti, y que tú puedas mantenerte limpio.
- Estaré a tu lado, frente a tus enemigos, luchando hombro con hombro.
Estaré mirando cómo te enfrentas a tus miedos, con mis manos tendidas por si te caes.
Estaré animándote a seguir, a arriesgarte, a ensuciarte, a machacarte por aquello que deseas.
- Pero entonces...nunca aprenderé a estar solo.
- ¿Quién ha dicho que alguna vez tengas que estar solo?
Muy equivocado...
ResponderEliminarasí es como se aprende no? a estar solo o a estar bien acompañado...a ser fuerte intentando ser feliz!
discrepo para contigo pero me gusta
HOLA BIPOLARIDAD