martes, 20 de septiembre de 2011

Dos.

- ¿Sabes? Aquí hace una tarde genial. De esas que apetece salir a la calle, aunque sólo sea para dar vueltas y mirar a la gente.

- ¿Hace sol?

- ¡Claro! ¿Te vienes a dar un paseo?

- ¡Qué gracioso eres, ¿no?! Si no hubiera cinco horas de viaje de por medio...

- Anda, que sí, venga. Seguro que guardas algún poder oculto con el que puedes teletransportarte. Como Hiro.

- La verdad es que sí. Pero necesito que cierres los ojos y que me escuches. Si los abres, no funcionará.

- Vale. Ya está.

- Ya estoy aquí...¡no! ¡No abras los ojos! Dame la mano. Vamos a dar una vuelta volando por la ciudad.

- Espera...quédate aquí. No te vayas. Este año vamos a dar paseos, a ver nuevos lugares, a conocer nuevas gentes. Pero ahora quédate a mi lado. Quédate en mi cama y abrázame.

- Me quedo contigo. Claro que me quedo contigo. Pero recuerda que me has prometido muchos paseos este año.

- No te lo he prometido. Pero lo hago ahora. Te prometo que todas las semanas daremos un paseo, cada semana por un sitio distinto, nuevo, desconocido... y descubriremos lugares y personas y momentos totalmente nuevos. Que pasarán a formar parte de nuestra vida. Pequeños detalles que, aunque se nos olviden, siempre estarán dentro de nosotros.

- Me encantas.




"Si el Sol dice que te desenamoras,
si dice que te olvide, vida mía;
maldigo cada día, maldigo el correr de las horas."



1 comentario: